¡Podría ser el verdadero Dios!

Un día, le mostraron a Baudelaire un fetiche africano, una pequeña cabeza monstruosa tallada en un trozo de madera por un pobre negro

“Es realmente fea” le dijo alguien.

¡Cuidado! dijo él, inquieto

“¡Podría ser el verdadero Dios!”

-     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -

ARS una empresa de restauración         La conocí a pie de carretera frente a una gasolinera         Ahora         mientras espero         tomo café en una sucursal de ARS en una estación de trenes

No se molestaron ni en cambiar el rótulo de las servilletas         “Gracias y buen viaje”

¡Podría ser el verdadero Dios!

Un día, le mostraron a Baudelaire un fetiche africano, una pequeña cabeza monstruosa tallada en un trozo de madera por un pobre negro

“Es realmente fea” le dijo alguien.

¡Cuidado! dijo él, inquieto

“¡Podría ser el verdadero Dios!”

-     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -     -

ARS una empresa de restauración         La conocí a pie de carretera frente a una gasolinera         Ahora         mientras espero         tomo café en una sucursal de ARS en una estación de trenes

No se molestaron ni en cambiar el rótulo de las servilletas         “Gracias y buen viaje”

Publicado hace 2 años 2 notas

Notas:

  1. regalosurbanos ha reblogueado esto desde fictionrede
  2. fictionrede ha publicado esto

Acerca de Tumblr:

A las tres o cuatro horas de viaje por ruta interminablemente rectilínea,
la vieja señora reblandecida,
pero tan imperiosa como en sus mejores tiempos, ordena al chauffeur:
Agarre por el campo, corte camino

(supuestamente de G Messina, Desde el pescante a su vez hallada en El gran serafín)


como el encuentro fortuito,
en una mesa de disección,
de una máquina de coser y un paraguas

(una fórmula: Lautréamont)

Siguiendo: